Siempre al estar en el EEUU la gente se pregunta que me atrae de Costa Rica y por que paso allí cuando pueda. Unos piensan en lo que han escuchado del turismo, que Costa Rica es un país requete bonito, tiene playas lindas, y con eso suponen que paso todos los días por la playa.
Otros llegan mas allá de la imagen turística y se quedan en la duda. ¿Por qué querrá un gringo pasar tiempo en un país centroamericano así?
La respuesta queda en lo que quizá es una imagen exageradamente romántica que tengo de ticolandia. Lo que me atrae de mi pais preferido resumo en “lo que cuenta y lo que no conté.”
Unos han tratado de explicar la idea diciendo que los ticos tienen una cultura muy especial. Es cierto, pero no comunica la idea muy bien. A mi parecer habla mas de la ilusión gringa del “salvage noble” que hace siglos utilizaron para describir a la gente indígena del EEUU. No es esto, pero quizá es algo relacionado. Ahí entra lo que cuenta y lo que no conté. Es que hay partes de la cultura hispana y la cultura tica que tienen que ver con las cosas que mas cuentan en la vida pero cosas que en la cultura moderna gringa no damos importancia. Cosas que cuentan pero que no contamos.
Tengo una familia dispersada. Mis padres viven en Chicago, donde crecimos todos los hijos. Aunque nos encanta la ciudad de viento, ninguno de los hijos vivimos en ella. El hermano que vive mas cerca está en Iowa estudiando. Dos hermanos viven en Utah, otro en Texas, y yo divido mi tiempo entre Georgia y Costa Rica. Hacemos lo posible para vernos, pero esto llega a ser vernos todos una o dos veces al año. Todos vemos a los padres unas veces al año, pero entre los hermanos no nos vemos tanto.
Por lo general esto no pasa en la cultura latina. Las familias son mas apegadas. Dispersarse a los vientos de estado en estado no pasa. Es decir… estar cerca de la familia, tanto hermanos como padres cuenta mucho en la cultura latina, lo que no siempre contamos en la cultura gringa.
Otra manera en que la familia cuenta mas es que aun entre la gente mas profesional en ticolandia, se pone gran valor en tener y criar hijos. Conozco a ticas muy dedicadas a su trabajo y su carrera, pero aun las mas dedicadas al trabajo pasan tiempo con los sobrinos al grado posible y contribuyen a la crianza de ellos. En gringolandia muchas veces nos decimos que la población está my crecida, los hijos cuestan mucho, y mejor que no nos metamos en varas como criar hijos.
Valorar mucho a la familia extiende tambien a los amigos y otros seres queridos. Aun con un horario muy tallado, los seres queridos merecen y reciben tiempo. Todos tenemos mucho que hacer, pero se encuentra tiempo para mantener las amistades. ¿Cuantas veces entre los gringos perdemos contacto con los amigos por andar muy ocupados? Todos somos distintos, pero por lo general, entre la gente gringa, se pierde contacto con los amigos al mudarse o al pasar de una etapa de la vida a otra. Mis amigos latinos muchas veces mantienen contacto con los compañeros del colegio, de la U, de trabajos anteriores.
Hay otras cosas que cuentan y en mi vida gringa no daba importancia, pero al regresar un momento a la canción de Malpaís… Rosa de un día habla de no contar las cosas que cuentan aun dentro de la vida tica. Sirve como recordatorio de lo pasajero que son la vida y la cultura. Hace tiempo entre los gringos todos buscaron estudiar y trabajar cerca de los padres, no nos dispersamos tanto. Llegamos al punto de creer que dispersar la familia era parte de la vida moderna, que era seña del éxito. Fácilmente podemos llegar a este punto en toda cultura, queda en lo que decidimos valorar. ¿Van a ser las cosas que mas cuentan en nuestras vidas las rosas de un día que hoy disfrutamos y mañana desaparecen? ¿Que vamos a hacer nosotros?
Es y no es, y ya no es lo que era
Y será siempre lo que nunca fue.
Es lo que digo y se hace quimera.
Es lo que cuenta y lo que no conté.